Antes de comenzar con esta
obra postuma de su servidor, agradezco a todas las personas que mostraron
interés en saber de mi existencia la semana pasada que virtualmente
deje de existir… es increíble el grado de importancia que tiene el que “existas”
en estos medios y es lindo saber que hay gente que sigue tus letras, tus pasos,
tus ideas… MIL GRACIAS a todos.
Empecemos;
¿Qué opinan de las primeras veces?
El primer día de
clases… El primer beso. El primer día en un trabajo nuevo. El primer vuelo en
un avión… Etc.
Las primeras veces creo, son promesas. Las promesas, esperanza.
El inicio de cualquier cosa en la vida supone emoción, energía, ímpetu. Se trata, desde el uniforme reluciente, la puntualidad, la simpatía desbordante, el nerviosismo magnífico hasta -al que yo suelo llamar 'miedo bonito'-. Todos queremos dar lo mejor de nosotros mismos. Porqué "la primera impresión nunca se olvida". Me gusta ver como inicia la gente. Por ejemplo muchas parejas mediocres. Las primeras pláticas y citas de estos personajes están plagadas de ideas chispeantes, bromas acertadas y discursos donde tratan de esconder al máximo sus manías o pasados cuestionables. Me gusta ver cómo se disfrazan, cómo pretenden durante esos pocos días, semanas o inclusive meses, ser el ideal encarnado del zoquete a conquistar. Pasada la primera etapa de ensueño, todo regresa a la normalidad. No es TAN encantador(a), no es TAN aventurero(a), no es TAN amoroso(a), es m-e-n-t-i-r-o-s-o (a). "Debimos quedarnos sólo con el principio, para qué lo hemos traído hasta aquí".
El curso natural de la vida supone cambios. Las parejas chingonas también tienden a separarse, aunque por razones menos hipócritas que un actor que se ha fatigado de la obra. Simplemente dejan de ser, no se maquillaron a la hora de conocerse. El "click" fue auténtico y no forzado. El entusiasmo se diluye paulatinamente, como la pintura en la fachada de la casa de una ciudad costera cuyo desgaste sólo se nota a través de los años. Cuando todo haya pasado, la memoria les traerá el retrato de esos días donde todo era felicidad y será sólo por esos momentos primigenios que sentirán nostalgia recordándose mutuamente. El final y el tedio serán reducidos casi a sílabas (o palabras altisonantes) en comparación con el vademécum y tratados resultantes de aquellos instantes donde surgió el amor.
-Quisiera siempre recordarte sólo como en el principio, no en el acabose. Hasta connotación peyorativa tiene "acabose" -le dio el acabose-, sinónimo dominguero de "está que se lo lleva la chingada, pobre pendejo no sabe ni dónde terminar con su miserable existir".-
Lo mismo pasa con los propósitos de año nuevo. El energético arranque disminuye, fastidia, aburre y se convierte en un pusilánime ensayo que termina, si bien nos va, en el mes de marzo.
Por primera vez en mi vida estoy haciendo todo aquello que me propuse. Ni yo lo puedo creer. Estoy bajando de peso al ritmo en el que sube de precio la gasolina!!
Y a sabiendas de que tal vez baje la guardia y todo este entusiasmo que raya en lo ridículo me colme de fastidio o derive en un absurdo, quiero proponerme un "no me importa". Eso no me detendrá, el miedo al fatídico final no me detendrá esta vez. -Escribo con tanta determinación que siento que soy otro-. En el pasado hablé de la pérdida de la esperanza, y hoy recurrí a ella al inicio de estas líneas.
He dado ya los primeros pasos. Fanfarrias por favor!!
Este mes ha sido uno de los mejores-mejores-mejores que he vivido (a veces tanta positividad me aturde. Tanta “buena ondees” de la vida me espanta. Pienso que hay una cuenta que pagar y me asusta que me vayan a pasar factura con un cáncer en mi pobre e inocente páncreas o próstata. Pero entonces recuerdo aquellos tiempos apestosos -obviedad, estaban llenos de mierda- y prefiero pensar que es hora de disfrutar un poquitín).
Me llevo mejor con
mis papás y he platicado con ellos más que en otros tiempos. Entré en la
conciencia de que un día ya no estarán, y cuando llegue ese momento no quiero
sentir que no estuve lo suficiente con ellos. Son los amores de mi vida, a
pesar de que tenemos ideas diametralmente opuestas.
Es claro lo que
decía el griego aquel. La vida es un río y sus aguas no son las mismas. Es
cierto, pero no es exacto. Metes los pies y sigues sintiendo frío, los
mosquitos te saludan y en general te sientes bien.
Las aguas no son las mismas, pero el río que es la vida sigue fluyendo y trae todas esas cosas que valen la pena. Los llantos de los bebés, las risas de los niños, el ladrido de los perros...
Los que se han ido
nunca regresan, es cierto, pero otros ocupan sus lugares. Incluso, uno mismo de
repente está en el papel de ese ser entrañable al que no se ha dejado de
extrañar un solo día. Me gusta saber que hay gente que me extraña, que necesita
ver mis ojos, mi sonrisa, escuchar mi consejo y mis ideas locas.
Por eso, ahora hundo mis pies en el río, toco con ellos las piedras del fondo, cierro los ojos y sé que soy parte de la vida de todos los que han convergido en mi existencia.
Eso hace que me sienta contento, muy contento.
Hoy mirando mi
alma veo que tengo que hacer limpieza, es urgente que elimine las cosas
indeseables, esos pensamientos desagradables que algunas veces envuelven mi
vida. Quiero también limpiar varios tesoros que tengo abandonados….pulirlos y
devolverles el brillo de sus años bríos.
Buscar por el fondo de los estantes los recuerdos que no use y no quiero pensar más… Tirar lejos algunos de mis sueños y muchas ilusiones… Tomar esas historias del presente que nunca utilice, risas que jamás compartí… Lanzar lejos la rabia y el rencor, esparciendo las hojas marchitas guardadas en libros que nunca abrí… Y poner a un ladito todo, bien ordenado.
Sacar todas las cosas de mi alma y arrojarlas al suelo, una cosa tras otra…pasiones ocultas, deseos oprimidos, letras horribles y toscas que nunca quise escribir, el sufrimiento de un amigo, recuerdos de días tristes…
Pero sabes…
encontré otras muchas cosas…el trino de un jilguero en mi ventana… el nombre de una mujer, cuyas iniciales marcaron mi existencia
“LMAG” y la eterna pregunta de lo que habría sucedido si tan solo me hubiera
concedido “una oportunidad”… pero el tiempo pasa y no perdona, la vida es un
circulo y siempre he tenido la certeza de que el circulo con ella se va a
cerrar, para bien o para mal, pero el momento llegará…
A veces me pregunto si tan solo viví en una ilusión, las
palabras “valiente novio” escritas en una carta retumban aún en mi mente… quizá
no sería el novio más valiente, pero sé que pude ser el mejor de todos!! también me encontré el reflejo de su cara en la luna en cada atardecer…y me quede sentado en el suelo, buscando
que escoger, que besar…
Y como soy tan despistado, me fui distrayendo, mirando cada uno de aquellos recuerdos. Rogando a todo dios conocido que algún día ella vuelva por mi o conmigo
Arrojé a la basura los restos de un amor que me hirió. Otras cosas que aún me hieren, las coloqué aparte. Después veré que hago con ellas, si las olvido o las envío al basurero.
Tome las palabras de furia y de dolor, que estaban en el estante de encima, pues casi no las uso, y las tiré fuera en el mismo instante. Recogí con cariño el amor reencontrado, doblé ordenaditos los deseos, coloqué perfume en la esperanza, pasé un pañito en el estante de mis metas y las dejé a la vista para no olvidarlas.
Estoy dispuesto
a perdonar injurias pasadas, confiar en ti, si es que aún me amas… pero el amor
no se pronuncia, se demuestra en actos simples!!
Coloqué en los estantes de abajo, algunos recuerdos de la infancia, en el cajón de encima… los de mi juventud y colgando enfrente, sí, justo frente a mi cama puse mi capacidad de amar, para ser lo primero que vea justo al levantarme...
Y al terminar la limpieza, recordé que cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida...vale la pena.
CIERRA LOS OJOS,
Y… VERAS
¿Amas? Demuéstralo…
La
soledad es necesaria para gozar de nuestro propio corazón y para comprender la teoría
del “amar”, pero para triunfar en la vida y para que el amor llegue a nuestras
vidas, es preciso dar algo de nuestra vida al mayor número de gentes.
TECUAN


